Hermandad
del Santísimo Sacramento, Pontificia y Real Archicofradía de Nazarenos
de la Sagrada Presentación de Jesús al Pueblo, Santísimo Cristo de la
Sangre, Nuestra Señora de la Encarnación Coronada y San Benito Abad. Parroquia de San Benito
Abad.
(Tres «pasos»).
El 18 de Julio de 1554 el provisor del arzobispo de Sevilla
Fernando de Valdés aprueba las primeras reglas de la Hermandad del
Santísimo Cristo de la Sangre y María Santísima de la Encarnación, con
sede en el monasterio franciscano de Nuestra Señora de la Victoria, del
barrio de Triana, siendo ésta la primera corporación que con tal
carácter se funda en dicho arrabal. El Viernes Santo de 1845 realiza
por primera vez su estación de penitencia hasta la Catedral atravesando
para ello el puente de barcas que unía Triana con Sevilla. Se estrenaba
el paso del Cristo, de estilo neoclásico. Por su parte, el paso de
palio, labrado en plata, estaba considerado el más rico de la época y
en su techo figuraba una paloma, motivo por el cual la dolorosa era
conocida como la "Palomita de Triana".
Será en 1868 cuando la hermandad vuelva a resurgir celebrando incluso
una procesión con la imagen de la Virgen de la Encarnación de gloria,
pero en ese mismo año la Junta Revolucionaria decreta el cierre al
culto de la capilla, que sería derruida en 1874, siendo trasladada la
dolorosa en 1875 a la Iglesia de San Benito.Estos hechos constituyen el
fin de la etapa trianera de la hermandad y el comienzo de la devoción a
la Virgen de la Encarnación en el barrio de la Calzada.
El 6 de junio de 1921 el provisor del cardenal Almaraz aprueba las
nuevas reglas de la hermandad que establece su sede canónica en la
iglesia filial de San Benito Abad, y en las que se añade el título de
la Sagrada Presentación de Jesús al Pueblo, fijándose su estación de
penitencia en la tarde del Martes Santo. En el año 1928, procesiona con
el nuevo misterio de la Presentación al Pueblo, incluido la imagen del
Señor, obra del escultor Castillo Lastrucci, estrenándose igualmente el
paso y los hábitos de los nazarenos, que son los actuales. La Virgen no
se incorporaría al cortejo hasta 1930, estrenando para ello la
totalidad de sus enseres.En 1958 la hermandad se constituye como
Sacramental al haber sido convertida en parroquia la iglesia de San
Benito dos años antes, y en 1966 el Papa Pablo VI concede los títulos
de Pontificia y Archicofradía.EI 6 de marzo de 1966 se bendice la nueva
imagen del Cristo de la Sangre tallada por Francisco Buiza, que
procesionaría por primera vez un año después, mientras que el Martes
Santo de 1971 el cardenal Bueno Monreal bendice e impone a la Virgen la
corona de oro de ley que han donado sus hermanos y devotos.El 18 de
febrero de 1991 el Cristo de la Sangre preside el Via-Crucis de las
Hermandades de Sevilla que organiza cada cuaresma el Consejo de
Cofradías.El Sábado Santo de 1992 el paso de misterio figura en el
cortejo del Santo Entierro al igual que ya hiciera en 1965, y entre los
meses de junio y julio forma parte de la muestra "Los Esplendores de
Sevilla" celebrada con motivo del V centenario de la evangelización de
América en la parroquia del Divino Salvador.EI 25 de marzo de 1994 el
arzobispo de Sevilla Fray Carlos Amigo Vallejo proclama la coronación
canónica de la Virgen de la Encarnación. Se celebraría un ambicioso
programa de actos durante los siguientes meses, entre los que destacó
la imposición por el alcalde de Sevilla a la Santísima Virgen de la
réplica de la medalla de oro de la ciudad concedida a las Hermandades
sevillanas en un acto celebrado en la parroquia de San Benito el día 1
de diciembre. El 10 de diciembre de ese mismo año, tras un Triduo
preparatorio, es coronada canónicamente en la Santa Iglesia Catedral la
imagen de Nuestra Señora de la Encarnación por el arzobispo Amigo
Vallejo.En el año 2003 se conmemora el 75 aniversario de la bendición
de la imagen del Señor en su Sagrada Presentación al Pueblo. Durante el
año 2004 se conmemora el 450 aniversario fundacional de la hermandad
con un amplio programa de actos.En 2019 se conmemora el 25 aniversario
de la coronación canónica de la Virgen de la Encarnación, que sería
trasladada en su paso de palio la tarde del día 13 de diciembre hasta
la catedral, donde el día siguiente se celebraría un Solemne Pontifical
presidido por el arzobispo Asenjo Pelegrina, volviendo en la mañana del
15 de diciembre en procesión triunfal hasta su sede
canónica.Finalmente, en 2021 se conmemoró el primer centenario de la
reorganización de la hermandad en San Benito.
Imágenes titulares: Jesús en su Presentación al Pueblo,
Realizado en madera de cedro por Antonio Castillo Lastrucci en 1928.
Representa el pasaje evangélico narrado por el evangelista San Juan
(Jn. 19, 4-5): El Redentor de pie, maniatado y vestido con túnica
púrpura abierta hasta la cintura, es presentado al pueblo por Pilato
tras haber sido azotado y coronado de espinas. Entre su ajuar
procesional destaca la túnica de terciopelo granate bordada en oro por
Carrasquilla en 1965 y la túnica persa bordada por Mariano Martín
Santonja en 2016. Luce potencias de oro, platino y pedrería repujadas
por Manuel de los Ríos en 1992.Restauraciones: Antonio Castillo Lastrucci en 1949; José Rodríguez Rivero-Carrera en 1988.
Santisimo Cristo de la Sangre, Tallado en madera de pino de Flandes por
Francisco Buiza Fernández en 1966. El 6 de marzo de dicho año el
Cardenal Bueno Monreal bendijo la imagen, donada a la Hermandad por el
entonces hermano mayor Manuel Ponce Jiménez. Representa a Cristo fijado
a la Cruz por tres clavos tras su muerte y ya herido por la lanzada. Se
observa relajación en sus miembros y abundante sangre en todo su
cuerpo. El sudario o paño de pureza ciñe su cintura y se anuda al lado
derecho. Su cabeza se inclina hacia la derecha reclinándose sobre el
pecho. Posee potencias de plata sobredorada labradas por Jesús
Domínguez en 1966 y otras del mismo metal labradas por Joaquín Ossorio
en 2021. Restauraciones: Juan Manuel Miñarro López en 2000.
Nuestra Sra. de la Encarnación Coronada, Dolorosa de candelero para
vestir, realizada su cabeza en madera de pino y su cuerpo en cedro. Se
atribuye su hechura al escultor de origen valenciano Blas Molner Zamora
entre los años 1780 y 1793. Ha sufrido intervenciones a lo largo de su
historia que han modificado su impronta original, como la realizada en
el s. XIX que modificó la inclinación de su cabeza, o la que conllevó
la sustitución de sus ojos de cristal primitivos por los actuales,
modelados en pasta por José Ordóñez en 1917. Inclina su cabeza a la
derecha y dirige la mirada hacia abajo, apreciándose en sus mejillas
cinco lágrimas de cristal. Sus manos están abiertas, portando un
pañuelo en la derecha y un rosario en la izquierda.
Entre su variado ajuar procesional hay que destacar: saya de tisú
blanco bordada por Leopoldo Padilla en 1959 y reformada por Santa
Bárbara en 1985; saya de terciopelo azul bordada en oro por Fernández y
Enríquez en 1990; la saya de tisú de plata diseñada por Sánchez de los
Reyes y bordada por Manuel Solano en 2015; saya de tisú rosa bordada
por Mariano Martín Santonja en 2019; manto de terciopelo burdeos
bordado en oro por Fernández y Enríquez en 1989; manto de Leopoldo
Padilla bordado entre 1959 y 1962, pasado a terciopelo azul y
enriquecido su dibujo por Martín Santonja en 2019; toca de sobremanto
en malla de oro, obra de Carrasquilla en 1980; corona de oro labrada
por Fernando Marmolejo en 1971; puñal de oro obra de Manuel de los Ríos
en 1993.
Restauraciones: Anónima en 1819; José Ordóñez Rodríguez en 1917;
Sebastián Santos en 1948 y 1952 quien además retalla sus manos en 1953;
José Rodríguez Rivero-Carrera en 1984 realizándole también un nuevo
candelero; Juan Manuel Miñarro López en 2014.
Pasos: Presentación: Estilo barroco rocalla diseñado y tallado en
madera de pino de Flandes por Antonio Martín Fernández (1967-68) e
iluminado por seis candelabros de guardabrisas, correspondiendo la
labor de ebanistería a Francisco Bailac.
La canastilla la adornan ocho cartelas con símbolos pasionistas, de
Martín, y tondos con los bustos de los Evangelistas, de Francisco Buiza
(1968). En los respiraderos figuran cuatro cartelas con escenas de la
vida de Jesús, de Buiza (1968) y miniaturas de los Apóstoles debidas a
Juan Antonio Blanco (2003). Sobre el conjunto revolotean veinticuatro
ángeles querubines de Buiza (1968). El dorado actual del paso es de
Manolo y Antonio Doradores (2017-2020) llevando faldones de terciopelo
morado con broches en las esquinas bordados en oro por Piedad Muñoz
(1983). El llamador, en bronce fundido, es obra de Juan Sánchez Vela
(1987).
Descripción del misterio: Jesús es presentado al pueblo por Poncio
Pilato. El Redentor es sujetado con una soga por un esclavo negro que
lleva además un flagelo. A la izquierda de Jesús se encuentra un
centurión romano que lo escolta, con una lanza en su mano izquierda y
una trompeta en la derecha. Contempla la escena un miembro del sanedrín
que porta la sentencia. En la trasera del paso, junto al trono de
Pilato, se encuentran Claudia Prócula, esposa de éste, su sirvienta y
un soldado romano que porta el senatus.
Todas las figuras fueron realizadas en madera policromada con ropajes
de telas encoladas por Castillo Lastrucci en 1928.Restauraciones (a
excepción del Señor): José Sanjuán 1941. Castillo Lastrucci 1948, 1958
y 1961. Ángel Feria 1979. Francisco Berlanga 1983.Otros elementos de la
escena son el trono de Pilato (1985) y pebetero (1992) de Antonio
Martín. La loba capitolina que remata el trono es obra de José Sanjuán
(1939), mientras que el sillón es de Castillo Lastrucci (1948)
enriquecido por Antonio Martín (1985). Senatus para el soldado romano
en metal plateado obra de Villarreal (1965). Trompeta para el centurión
en plata sobredorada realizada por Manuel de los Ríos (1999).
Cristo de la Sangre: Estilo barroco diseñado y tallado en madera de
pino de Flandes por Antonio Martín Fernández (1967-69), iluminado por
seis airosos candelabros de guardabrisas, siendo la ebanistería obra de
Francisco Bailac.La canastilla se adorna con cuatro cartelas con las
distintas piezas del escudo de la Hermandad, de Martín, y otras cuatro
con escenas de la vida de Cristo, de Buiza. Además, en sus entrantes se
sitúan las esculturas de los cuatro Evangelistas, mientras que en los
respiraderos figuran doce miniaturas de santos sevillanos y
benedictinos. Sobre el frontal del paso aparece un ángel custodio que
representa el triunfo de la Eucaristía, que porta una Custodia de plata
del taller de Villarreal (1972). Todas las figuras, junto a los treinta
y seis ángeles querubines que revolotean por el conjunto, son obra de
Francisco Buiza (1969) El dorado del paso corresponde a Luis Sánchez
Jiménez (1969). Posee faldones de terciopelo burdeos con broches en las
esquinas bordados en oro por Enriqueta Martín Reina (1969). Su
llamador, de bronce dorado, fue realizado por Orfebrería Villarreal
(2006).
Virgen de la Encarnación: Palio de estilo barroco bordado en oro y
sedas sobre terciopelo burdeos por Juan Manuel Rodríguez Ojeda
(1930-31), pasado y enriquecido por José Guillermo Carrasquilla Perea
(1978-79). En el medallón del techo de palio se representa el misterio
de la Encarnación en marfil y sedas, de Juan Arenas (1983). Los
faldones son de terciopelo burdeos con broches en las esquinas bordados
en oro y escudo de la Hermandad en el frontal, de Carrasquilla (1966)
enriquecidos por Fernández y Enríquez (1994).Obras de orfebrería son
los candelabros de cola (1958), varales (1959), juego de jarras (1959 y
1963) y peana (1964), labrados sobre metal plateado; la candeiería es
de alpaca plateada (1984) y los respiraderos de plata (2001). Todas
estas obras corresponden al taller de Villarreal. En el año 2011 los
diez medallones de plata de los respiraderos fueron sustituidos por
otros que representan escenas de la vida de la Virgen basadas en
conocidas pinturas de la escuela barroca sevillana. Dicha labor ha
corrido a cargo de los talleres de Fernández y Enríquez, en lo
referente al bordado en oro y sedas de colores, y a la escultora
Dolores León Pe'ñ'uelas, en lo concerniente a la talla de marfil.Las
escenas representadas han sido la Visitación, el nacimiento de Jesús,
la huida a Egipto, la Sagrada familia, el camino del Calvario, la
Crucifixión, la Soledad y la Coronación de la Virgen, además de los
dogmas marianos de la Inmaculada Concepción y la Asunción de la
Virgen.Los candelabros de entrevarales en alpaca plateada (1981) y el
llamador de plata (1994) son de Manuel de los Ríos. En la delantera del
paso figura una imagen del Ángel de la Guarda en plata de ley, donada
por el Cuerpo de Policía, obra de Villarreal (1963).
Insignias destacadas: Cruz de Guía de Antonio Martín Fernández (1962);
es de estilo barroco-rocalla, destacando como principal motivo
ornamental la hoja de acanto que le proporciona una gran vistosidad al
conjunto.
Senatus: realizada por Leopoldo Padilla, estrenándose en la Semana
Santa de 1960. El asta de la insignia y su correspondiente remate fue
labrada en metal plateado por Villarreal.
Banderín Infantil (2009): El bordado del paño se realizó en los
talleres de Fernández y Enríquez y tiene la leyenda: "DEJAD QUE LOS
NIÑOS SE ACERQUEN A MI".
Guion Donantes de Sangre (1972): Compuesto de dos caras diferentes. El
anverso es de terciopelo morado, quedando su perímetro silueteado por
una cenefa de motivos barrocos bordada en oro. En el centro aparece el
escudo de la Hermandad bordado en sus correspondientes colores, junto a
la leyenda HERMANDAD DE DONANTES DE SANGRE. MIEMBRO DE HONOR» en letras
de oro. Esta obra fue realizada en el taller de bordados de José
Guillermo Carrasquilla Perea.
Otros datos de interés: Este año a la vuelta, despues de la Alfalfa, transitará por un itinerario inédito para la Cofradía.
TÚNICAS:
Sotanas y capas blancas, con antifaces de terciopelo morados
CAPATACES: Juan Antonio Gil García (Misterio), Manuel Roldán Rojas (Cristo de la Sangre) y Jesús Morón Hortal en el palio
MÚSICA:
A.M. Juvenil Sagrada Presentación en Cruz de
Guía. Agrupacion musical Ntra. Sra. de la Encarnación (Misterio), Banda
de
cornetas y tambores del Stmo. Cristo de la Sangre en el Crucificado y
Banda municipal de la Puebla del Río tras el palio
ESTRENOS:
Dorado del respiradero frontal y mitad delantera de los respiraderos
laterales del paso del cristo de la Sangre realizado por el taller de
Francisco Pardo y restauración de los
cuatro Evangelistas del paso del Cristo de la Sangre.