Real,
Imperial, Ilustre y Fervorosa Hermandad del Santísimo Sacramento,
Ánimas Benditas, Nuestra Señora del Subterráneo, y Cofradía de
Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Salud, María Santísima de la
Candelaria y Señor San Nicolás de Bari.
Iglesia de San Nicolás de Bari (Dos «pasos»).
Se constituye esta Hermandad en la iglesia de San Nicolás el 26 de
Junio de 1921, al ser aprobadas sus primeras Reglas días antes, el 4 de
junio, haciendo Estación de Penitencia a la Santa Iglesia Catedral por
primera vez el Martes Santo de 1922. Un grupo de cofrades y feligreses
del barrio, impulsados por José Ruiz Escamilla, Pepe "el Planeta",
pusieron todo su amor e ilusión en aquella cofradía que tendría por
titular a una Imagen de Jesús Nazareno y a una Dolorosa que le
acompañaba en un altar lateral de la iglesia de San Nicolás bajo la
advocación de la Candelaria, como así aparece reflejada en documentos e
inventarios parroquiales desde finales del siglo XIX.
La imagen de Jesús Nazareno había sido llevada en 1880 a San Nicolás
procedente de la iglesia de la Magdalena, al altar que hasta entonces
habían ocupado las imágenes de la Hermandad de los Gitanos, que a pesar
que gozar de gran devoción entre los feligreses, solicitaron su
traslado a la iglesia de San Román por las dificultades que tenían para
realizar su salida procesional, debido a la estrechez de las calles
circundantes. Así, el Nazareno, que había sido titular de la extinguida
Hermandad de la Antigua, Siete Dolores y Compasión, una de las
cofradías más importantes de la Sevilla del siglo XVII, toma la
advocación de Jesús de la Salud en recuerdo del titular de la Hermandad
anteriormente establecida en el templo. En el periodo de cuarenta años
que transcurrió desde su llegada a San Nicolás hasta la erección de la
Hermandad recibió tanto culto diario como cultos solemnes anuales, que
eran costeados por devotos y familias de la feligresía.
Como imagen dolorosa mariana, desde el citado año de 1880 contó el
Nazareno ahora advocado de la Salud con la compañía de una imagen de la
Virgen donada por una feligresa, que desde finales del siglo XIX es
citada bajo la advocación de la Candelaria. Esta imagen es la primera
Titular al fundarse la Hermandad en 1921, saliendo bajo palio en las
dos primeras salidas el Martes Santo de 1922 y 1923. En 1924 sería
sustituida por la imagen actual, que tallara originalmente Manuel
Galiano, pasando la anterior a la localidad onubense de Cartaya.
Durante muchos años se creyó que la fundación de esta Hermandad se
debió a un milagro obrado por la Imagen de Jesús de la Salud en la
curación de la hija del fundador Pepe el Planeta, quien se habría
encomendado a Él y en agradecimiento cumpliría su palabra de erigirle
una cofradía y sacarlo en procesión. En efecto, el suceso milagroso
tuvo lugar, pero en el verano de 1922, un año después de fundarse esta
Corporación y habiendo realizado su primera salida procesional, pues su
primogénita nació meses después de la aprobación de sus primeras
Reglas, concretamente el 4 de octubre de 1921. Por otro lado es preciso
recordar que en las tres primeras décadas del siglo XX se produjo la
reorganización de hermandades extinguidas y otras de nueva creación
que, siguiendo las directrices de la Autoridad Eclesiástica, rescataron
imágenes de gran mérito artístico o gran calado devocional. Sirvan como
ejemplo además de la Candelaria las del Dulce Nombre, San Benito, Los
Estudiantes y San Esteban, entre otras, dando origen a la conformación
del Martes Santo sevillano tal como hoy lo conocemos.
Muy arduo fue el trabajo que los hermanos fundadores realizaron en el
primer año de vida de la Hermandad, pues en poco menos de un año
consiguieron sacar la cofradía con dos pasos completos y todas sus
insignias. Para el Nazareno encargaron un paso de estilo neogótico
iluminado por cuatro faroles que presentaban la singularidad de ir
alimentados por luz eléctrica a baterías, circunstancia que permaneció
hasta la ejecución de un nuevo paso a principios de la década 1960.
Para la Virgen de la Candelaria un paso de palio que aunque los dos
primeros años llevó techo y bambalinas de malla, en 1924 estrenó un
techo de palio bordado en el prestigioso taller de Juan Manuel
Rodríguez Ojeda, en hilos de plata sobre terciopelo azul verdoso,
conjunto completado dos años más tarde con un manto a juego bordado en
el taller de Eduardo Rodríguez, que hacen de este paso de palio una
obra artística singular de nuestra Semana Santa.
En las primeras estaciones de penitencia a la Santa Iglesia Catedral,
la cofradía tuvo itinerarios muy diversos y complicados debido a la
estrechez de las calles que circundaban la feligresía de San Nicolás. A
partir de 1925 se ensaya alcanzar la Carrera Oficial accediendo a los
Jardines de Murillo desde las calles San José y Santa María la Blanca,
para continuar hasta Mateos Gago atravesando el barrio de Santa Cruz,
siendo idéntico el regreso en horas nocturnas. Años más tarde se
accedería al Paseo Catalina de Ribera y Jardines de Murillo solo en el
itinerario de regreso, desde la calle San Fernando, siendo a una de las
estampas más bellas de Nuestra Semana Santa, bajo la arboleda junto a
la muralla de los Reales Alcázares.
Durante la convulsa década de 1930, la Hermandad no tuvo demasiados
problemas con la seguridad de sus imágenes y enseres, al contrario que
ocurrió con otras cofradías, salvo la suspensión de algunas salidas la
tarde del Martes Santo.
En los años cuarenta surgieron los primeros intentos de fusión con la
Hermandad Sacramental de San Nicolás, alentados por la común
vinculación de un destacado feligrés que dirigió los destinos de ambas,
D. Juan Fernández de la Cruz. Aunque la fusión no llegaría hasta
treinta años más tarde, este destacado hermano donó un nuevo y bello
retablo para la Capilla del Sagrario de la iglesia de San Nicolás que
permitió el traslado de las imágenes titulares de la Hermandad desde un
altar colateral de la nave de la Epístola a un sitio de privilegio en
el templo, junto al Santísimo. Su bendición tuvo lugar el 2 de febrero
de 1948, siendo su autor el tallista José Alarcón Santa Cruz.
En las dos décadas siguientes, las de 1950 y 1960, se produce una
renovación importante en el patrimonio artístico de la hermandad,
coincidiendo con la incorporación a la nómina de hermanos del orfebre
Manuel Román Seco, amigo y colaborador del antes citado tallista
Alarcón. Tras ejecutar unos trabajos para el párroco de San Nicolás
comienza a recibir encargos de la Hermandad. Se ejecutan nueva corona
para María Santísima de la Candelaria y potencias para Nuestro Padre
Jesús de la Salud, así como la renovación paulatina de todos los
enseres de orfebrería, culminando con la ejecución de todos los
elementos (varales, respiraderos y peana) del paso de palio a finales
de los años sesenta. Paralelamente se ejecutó un nuevo paso para
Nuestro Padre Jesús de la Salud, tallado magistralmente por Antonio
Vega, que se inspiró en el estilo barroco rocalla de los retablos de la
iglesia de San Nicolás. Se sustituyó la iluminación eléctrica de los
faroles por cuatro candelabros de guardabrisa, estrenándose el paso
totalmente terminado el Martes Santo de 1965.
Paralelamente a la renovación de los pasos, las diversas Juntas de
Gobierno que rigieron los destinos de la Hermandad a mediados del
pasado siglo XX iniciaron una apertura a diversos estamentos sociales
de la época: comienza en 1954 cuando se inician relaciones con las
empresas suministradoras de luz y gas al ser nombrada a nivel nacional
la Virgen de la Candelaria patrona del antiguo Sindicato de Agua, Gas y
Electricidad, continúa en 1955 con el nombramiento de Hermano Mayor
Honorario del Presidente del Cabildo Insular de Tenerife en razón de
ser la Virgen de Candelaria la Patrona de aquellas islas, y en 1958
nombrando a S.A.R. Dña. María de las Mercedes de Borbón y Orleans
Camarera Honoraria de la Santísima Virgen. En la siguiente década se
confraterniza con la Hermandad de la Candelaria de Jerez de la Frontera
(1962), Hogar Canario de Sevilla, nombramiento de Hermano Honorario del
Real Madrid Club de Futbol (1963) a través del hermano Perico Chicote y
del Servicio de Parques y Jardines del Excmo. Ayuntamiento de Sevilla,
que adoptó en 1967 como copatrona a la Santísima Virgen de la
Candelaria junto con San Isidro Labrador, por el paso nocturno de la
cofradía por los Jardines de Murillo desde la época fundacional.
En 1969 tuvo la Hermandad, en régimen de alquiler, un primer local
destinado a Casa de Hermandad, en la calle Muñoz y Pabón, dada la
conciencia que existió de ofrecer a los hermanos un lugar de
convivencia para el mejor desarrollo de los fines establecidos en las
Reglas. Pronto la Junta de Gobierno emprendería gestiones para hacer
realidad una Casa de Hermandad en propiedad, cercana a la iglesia, que
se bendijo en febrero de 1975 en el local bajo de la calle Federico
Rubio número 4.
En la década de 1970 se produjeron varios hechos importantes para la
Hermandad. El primero fue la creación de la primera Junta Auxiliar de
jóvenes en 1970, al tomarse conciencia desde la Junta de Gobierno de
contar con este grupo de hermanos como garantía de futuro de nuestras
cofradías, que pronto y paralelamente se organizaron en todas bajo la
denominación de Juventud y Grupos Jóvenes.
El segundo fue motivado por unas obras en la iglesia de San Nicolás,
que obligaron a efectuar la salida procesional el Martes Santo de 1973
desde la iglesia del cercano convento de Madre de Dios, circunstancia
que se repetiría en 1990 por idéntico motivo. Son las dos únicas
ocasiones en que la cofradía no ha salido de San Nicolás. Es preciso
nombrar llegados a ésta década y la siguiente a un hermano que ocupó la
mayor parte de ellas el cargo de Hermano Mayor, Ramón Ybarra Llosent,
que auxiliado incondicionalmente por numerosos hermanos y colaboradores
en las distintas Juntas de Gobierno que se sucedieron , canalizaron y
adaptaron nuestra Corporación a los cambios sociales tan profundos que
tuvieron lugar.
El tercero de ellos en el tiempo fue la creación de la cuadrilla de
hermanos costaleros, siguiendo la iniciativa surgida en nuestra ciudad
desde la juventud integrada en las Hermandades que tuvo su experiencia
pionera en 1973 con el Cristo de la Buena Muerte de la Hermandad de los
Estudiantes. En 1975 se organizan los jóvenes hermanos de la Candelaria
y tras meses de ensayos sacan por primera vez bajos sus hombros el paso
de palio de María Santísima de la Candelaria el Martes Santo de 1976,
experiencia pionera junto con la Hermandad de San Esteban, cuya recién
creada cuadrilla de hermanos costaleros también portaron por primera
vez el palio de Nuestra Señora de los Desamparados. Al año siguiente
-1977- saldría por primera vez la imagen de Nuestro Padre Jesús de la
Salud portado por hermanos costaleros. En 1976, fruto de ese movimiento
juvenil se creó el Pregón del Cofrade por iniciativa del hermano Ramón
Castro Núñez, que de inmediato la hermandad hizo suyo y hoy es uno de
los actos de exaltación de nuestras cofradías más veteranos de la
Semana de Pasión.
El último hecho histórico relevante en esta década fue la fusión de la
Hermandad de Penitencia con la Sacramental de San Nicolás en 1977,
siendo aprobadas nuevas Reglas. Esta antigua Corporación, cuyos
orígenes se remontan a 1631, tenía muy mermada su nómina de hermanos,
que además eran de avanzada edad. Con esta fusión se consiguió
revitalizar el culto al Santísimo Sacramento a través de los oficios de
Semana Santa, el Triduo Sacramental y la Procesión Eucarística de
Enfermos e Impedidos, además de incorporar como cotitular a la Virgen
del Subterráneo, advocación mariana unida desde finales del siglo XV a
la iglesia de San Nicolás, que además de ser titular de la Hermandad
Sacramental lo fue de una Hermandad del Rosario que existió en dicho
templo, extinguida a finales del siglo XVIII.
Los primeros años de la década de 1980 se correspondieron con la toma
de conciencia y el desarrollo del nuevo carácter Sacramental de la
Hermandad, la colaboración aún más estrecha con la Parroquia, la
organización de cultos al Santísimo Sacramento, a Nuestra Señora del
Subterráneo y la organización de la Procesión Eucarística de Enfermos e
Impedidos. Por otro lado se fueron adaptando los enseres artísticos de
la cofradía al nuevo escudo, tras la incorporación del Viril
Sacramental.
A final de la década de 1980, tras una nueva modificación de las
Reglas, se produce la equiparación en deberes y derechos de todos los
hermanos sin distinción de sexos, lo que supuso la incorporación de las
hermanas a la estación de penitencia el Martes Santo de 1988, siendo
también una de las primeras cofradías sevillanas en dar entrada a la
mujer vistiendo la túnica nazarena. Con el paso de los años se han ido
incorporando al resto de hermandades siendo hoy normal no solo
realizando anónimamente su estación de penitencia sino asumiendo tareas
de gobierno.
Otro hito muy importante para la Hermandad de la Candelaria tuvo lugar
en 1992, coincidiendo con la celebración en Sevilla de la Exposición
Universal en la Isla de la Cartuja. La Iglesia Diocesana convirtió la
Catedral de Sevilla en una sede de primer orden, con la organización de
la Exposición Magna Hispalensis bajo las naves catedralicias, que
albergaron las mejores obras de arte religioso posibles, y como
representación de las cofradías dos pasos procesionales, el del
Santísimo Cristo de las Misericordias, de la Hermandad de Santa Cruz, y
el de palio de María Santísima de la Candelaria, que durante seis meses
recibieron cientos de miles de visitas de todos los continentes.
Otros hechos relevantes de la década 1990 ocurrió en 1995, en que la
Autoridad Eclesiástica aprobó la inclusión como titular de la Hermandad
de San Nicolás de Bari, en razón de la estrecha unión que desde siempre
ha existido entre la Hermandad y la Parroquia. En 1996 la Hermandad
celebró con gran brillantez su LXXV Aniversario Fundacional, destacando
la concesión de la Medalla de Oro con motivo de tal efemérides a la
Iglesia Universal y Diocesana, personalizada en el Señor Arzobispo de
Sevilla, Fray Carlos Amigo Vallejo. Igualmente, el Excmo. Ayuntamiento
de Sevilla acordó con motivo de tal efemérides que el espacio público
existente delante de la fachada principal de la iglesia de San Nicolás
se rotulase como Plaza de Nuestro Padre Jesús de la Salud. Se publicó
además una obra monográfica, Semblanza Histórica de la Hermandad de la
Candelaria, escrita por el hermano Martín Carlos Palomo García, en la
que quedaron recogidos todos los aspectos históricos, artísticos y
devocionales de la Corporación, tras una paciente labor de recopilación
de documentación y trabajo de campo.
La llegada del nuevo siglo no fue muy favorable para la vida interna de
la Hermandad. La falta de entendimiento entre algunos miembros Junta de
Gobierno elegida en 1998 llevó a la Autoridad Eclesiástica a designar
una Junta Rectora que dirigió la Hermandad en el periodo 2000-2004,
compuesta por tres hermanos y un grupo de colaboradores en funciones de
gobierno. Tras aprobación de nuevas Reglas y convocatoria de Cabildo de
Elecciones a finales de 2004 podía pensarse que el proceso estaba
cerrado, pero nuevas desavenencias en el seno de la Junta de Gobierno
motivaron la celebración de nuevo Cabildo de Elecciones a finales de
2006.
Desde 2007 la normalidad interna en la vida de Hermandad se ha
recuperado, acometiéndose un gran proyecto consistente en la ampliación
y remodelación del edificio en cuyo local bajo teníamos nuestra Casas
de Hermandad desde 1975, de forma que se sumó la planta primera
interconectada con el local primitivo, inaugurándose oficialmente el 18
de junio de 2015, permitiendo una amplia zona de exposición del paso
del Señor y enseres y mayor amplitud para las tareas administrativas y
espacio de convivencia entre los hermanos.
Otro gran día para la Hermandad tuvo lugar el 27 de febrero de 2012, en
el que la venerada imagen de Nuestro Padre Jesús de la Salud presidió
en la Catedral de Sevilla el Vía Crucis de las Hermandades de Sevilla
organizado por el Consejo General de Hermandades y Cofradías, siendo
uno de los más concurridos y esplendorosos de los celebrados, con una
gran participación de los hermanos. Fueron construidas para la ocasión
unas artísticas andas en madera tallada y sobredorada, iluminadas por
candelabros de guardabrisa, que armonizaban perfectamente con la imagen
del Nazareno.
En 2021 celebró su centenario fundacional, con un amplio programa de
actos en el que destacó el Vía Crucis con la imagen del Señor de la
Salud que fue llevado a la iglesia de la Magdalena, donde estuvo hasta
1880, y la salida extraordinaria bajo palio de María Santísima de la
Candelaria.
El Lema de la Hermandad es “Sed Luz del mundo y Salvación de los hombres”
Dos son los momentos más significativos en el discurrir
procesional de ésta cofradía: la difícil salida del templo y su
recorrido por las calles del barrio de la Alfalfa y de regreso, por la
noche, en el marco incomparable de los Jardines de Murillo y Paseo de
Catalina de Ribera, itinerario que efectúa desde 1925.
Lazos
fraternales unen esta corporación con el Cabildo Insular de Tenerife,
en razón del patronazgo sobre el archipiélago canario de la Virgen de
la Candelaria, uno de cuyos miembros acude en representación para la
Estación de Penitencia, así como con el Servicio de Parques y Jardines
del Excmo. Ayuntamiento de Sevilla, que tiene a la Virgen de la
Candelaria por co-patrona junto con San Isidro Labrador.
Imágenes titulares: Nuestro Padre Jesús de la Salud, atribuido a Francisco de Ocampo, primer cuarto del siglo XVII
María Santísima de la Candelaria, obra de Manuel Galiano Delgado, 1924. Remodelada por Antonio J. Dubé de Luque (1967)
breve descripción de los pasos procesionales: Dos pasos. En el primero
la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Salud, con la cruz a cuestas. Su
altura es de tipo académico, un poco inferior al natural (1.30 m). Su
túnica es tallada.
En el segundo paso, la Virgen de la Candelaria bajo palio, con bordados en plata sobre terciopelo de color azul verdoso.
Insignias destacadas: Estandarte Sacramental, Libro de Hermanos
Difuntos, Estandarte de la Virgen de la Candelaria de Tenerife,
Banderín de Parques y Jardines, Banderín de San Nicolás, Bandera
Concepcionista, Bandera de la Realeza de María
Otros datos de interés: Se recupera el tránsito por la calle
Alcaicería, tradicional en el recorrido histórico de la Hdad de la
Candelaria.
TÚNICAS:
Blancas de cola, con cinturón de abacá y escudo de la Hermandad en el
centro del antifaz. Botonadura azul, sandalias color avellana y
calcetín blanco.
CAPATACES:
Juan María Gallardo Espinosa (Cristo) y José Miguel Gallardo Espinosa(Virgen)
MÚSICA:
Cruz de Guía: Juvenil de la Centuria Macarena, Banda del Stmo. Cristo
de las tres caídas (Cristo) y Banda de música de la Cruz Roja tras el
palio