Numero 746 - Marzo 2021

 

Sumario

   
131 Editorial
 

Siempre la Esperanza

 

133 Tribuna
 

La Semana Santa distópica
Rafael Jiménez Sampedro

¡Cofrades, a la calle!
Emilio José Balbuena Arriola

 

134 Del Consejo
 

Un altar doméstico que invita a la oración motivo del cartel de la Semana Santa de 2021, obra de Chema Rodríguez
Se celebró el XLV Vía Crucis penitencial de las cofradías, presidido por el Cristo de la Corona
Actos durante la Cuaresma y la Semana Santa de 2021
Fallados los premios periodísticos del Consejo

 

137 Noticias
 

Febrero: cofradías en la tercera ola
Pasión y Muerte. X aniversario de la hermandad
San Benito. Nuevas potencias
Quinta Angustia. Restauración del Cristo
Servitas. Nueva saya
Santa Cruz. Restauración de los respiraderos
Dulce Nombre (Bellavista). La Virgen del Dulce Nombre vuelve tras su restauración
Rocío de la Macarena. Restauración del simpecado
Resurrección. Restauración de una saya
San José Obrero. La hermandad se suma al Año Jubilar de San José
Baratillo. Celebraciones por el Año Jubilar Josefino
Buen Fin. Restauración de las bambalinas
Siete Palabras. Nueva fase del retablo
Divina Pastora y Santa Marina. Cultos extraordinarios en honor del Cristo del Amparo
Candelaria Madre de Dios. Restaurado el Cristo del Perdón y Caridad
Corona. La Virgen del Rosario respuesta al culto
Esperanza de Triana. Restauración de unos faroles
Juncal. XXV aniversario de la llegada de la dolorosa
San Hermenegildo. Restauración de una imagen
Divino Perdón. Toma de posesión de la junta encabezada por José Luis Pulido
Carmen de San Leandro. Se ha elegido la nueva junta de gobierno
José María Suárez San Miguel

 

152 Exposiciones
 

Y el Verbo se hizo carne
Emilio José Balbuena Arriola

Dentro del periodo precuaresmal, entre el 5 y el 14 de febrero se pudo visitar la muestra sobre los faldones, imaginería y nuevos elementos del paso del Cristo de la Expiración de la Hermandad del Cachorro en el marco incomparable de las dependencias renacentistas del Excelentísimo Ayuntamiento de Sevilla, la sala capitular y el apeadero de dicho edificio.

In nomine Dei
Rafael Jiménez Sampedro, Irene Astorga Pedrero, José Manuel Jiménez Calvo de León, Daniel Villalba Rodríguez, Emilio José Balbuena Arriola y Antonio Sánchez Sánchez

Desde el 22 de febrero y hasta el 4 de abril la sede de la Fundación Cajasol acoge a la más importante muestra expositiva celebrada en nuestra ciudad desde 1992. In nomine Dei cuenta con el experimentado comisario Antonio Garduño Lara para hacer realidad esta exposición que el Consejo General de Hermandades y Cofradías de la Ciudad de Sevilla, con el patrocinio de la indicada fundación, organiza en este año en que las hermandades de penitencia no pueden salir a la calle con sus titulares por culpa de la pandemia que azota al mundo desde hace más de un año. Con la premisa de que participasen las 70 cofradías de penitencia de Sevilla capital, In nomine Dei ofrece a los visitantes una amplia visión de la historia y el patrimonio de las mismas, que no es solo sino un botón de muestra de lo que atesoran ellas y que durante todo el año permanece oculto en vitrinas de sus casas.

La Santa Faz, una devoción en la Sevilla del siglo XV
Emilio José Balbuena Arriola

Bajo el título La Santa Faz, una devoción en la Sevilla del siglo XV, el patio principal del Real Círculo de Labradores acogió, entre el 23 de febrero y el 7 de marzo, una interesante muestra sobre una de las históricas corporaciones que forman parte de la actual Archicofradía del Valle, la de la Santa Faz, que tiene en el paso de misterio del Señor con la Cruz al Hombro y a la Santa Mujer Verónica a sus máximos representantes iconográficos. En el centro del patio y sobre la alfombra recientemente estrenada en los cultos del Cristo de la Coronación de Espinas, aparecían las imágenes que componen el segundo paso de misterio de la Hermandad, María de Cleofás, María Salomé y María Magdalena, la Verónica y un maniquí con la saya bordada del Señor con la Cruz al Hombro en 1881 por Teresa del Castillo.

 

160 Reportaje
 

La película sonora más antigua sobre la Semana Santa de Sevilla
Jesús Romero Dorado / Enrique Guevara Pérez

Los archivos de instituciones internacionales resultan ser fondos documentales todavía relativamente vírgenes en cuanto a la investigación sobre la historia de la Semana Santa, si bien la conmemoración pasional constituyó también décadas atrás un singular atractivo para turistas de todo el mundo que captaron sus impresiones y se las llevaron a sus lugares de origen. Este es el caso del inédito y recién descubierto metraje sobre la Semana Santa sevillana, un original y novedoso celuloide nunca antes visto, referido a los años 1930 y 1931, que se custodia en los registros de la Universidad de Carolina del Sur (EE.UU.), y que presenta junto a su originalidad y nitidez, el valor de contar con casi una hora de duración y el sonido ambiente del momento, todo lo cual descubre cómo era el contexto del procesionar de nuestras cofradías hace ahora noventa años, viniendo a constituirse como la filmación sonora más antigua de nuestra Semana Santa y también el más extenso de épocas pasadas. En él, quedan aglutinadas imágenes de hasta diez cofradías diferentes (Cena, San Esteban, San Benito, San Bernardo, Trinidad, Negritos, Cigarreras, Macarena, Cachorro y la O), y veintiún pasos en movimiento.

 

168 Entrevista
 

Antonio Garduño Lara , comisario de la exposición “In Domine Dei”: Esta exposición está dedicada a todos los que fueron, son y serán autores de la Semana Santa de Sevilla
Irene Astorga Pedrero

El paso de palio es el gran protagonista del patio central de la sede de la Fundación Cajasol que en estos días acoge el acto más trascendental de la atípica cuaresma de 2021: la exposición In domine Dei. Antonio Garduño Lara, la persona designada por el Consejo General de Hermandades y Cofradías para comisariar la muestra, nos recibe en dicho patio y nos cuentan todos los entresijos de esta magna exposición que se extenderá hasta el Domingo de Resurrección.

 

171 Publicaciones
 

Un manual para el conocimiento de las cofradías sevillanas
Rafael Jiménez Sampedro

Comentario del libro Compendio general de las cofradías de Sevilla, de Jesús Luengo Mena y Juan Pedro Recio Lamata.

 

172 San Roque
 

Los pasos de la Hermandad de San Roque
Rafael Jiménez Sampedro

Si el siglo XIX no fue precisamente propenso a la creación de nuevas cofradías en el siglo XX asistimos a la erección de numerosas corporaciones. Aunque en la mayoría de los casos, las corporaciones que se fueron creando respondieron a hermandades creadas en nuevas parroquias como elemento evangelizador y aglutinante de las devociones de barrios de nueva creación sobre todo en la segunda mitad del siglo, las creadas en los comienzos de la centuria vinieron a establecerse en lugares donde no había en esos momentos cofradías de penitencia. En el caso de la Hermandad de San Roque, el precedente de la reorganizada Cofradía del Santo Crucifijo, posteriormente transformada en congregación perdiendo el carácter de hermandad de penitencia, había dejado sin nazarenos a la parroquia y pese a la cercanía de la Hermandad de los Negritos, se fundó esta nueva corporación el 16 de agosto de 1901, aprovechando la existencia de dos imágenes en el templo, la dolorosa que había pertenecido a la mencionada Cofradía del Santo Crucifijo, y una imagen del Señor con la Cruz al Hombro, realizada por Rafael Rodríguez de Arellano, según una información de prensa. La imagen fue donada en 1756 por un feligrés, llamado Clarabout, y fue titular de una hermandad que tenía como advocaciones al Señor de las Penas y la Virgen de Guadalupe, con reglas aprobadas el 24 de febrero del propio año 1756. También se conoce su vinculación a la Hermandad de la Virgen del Socorro, existente en la propia parroquia, de la que posteriormente se separó, estando, por último, a cargo de una asociación de hombres que le daba culto, junto a otras imágenes del templo, instituida hacia 1889. En estos 120 años la hermandad ha ido adquiriendo o realizando diversos pasos para procesionar a sus titulares, cuya evolución queremos reflejar en estas líneas.

Nuevos datos sobre el efímero palio de Gracia y Esperanza (1929-1936)
Enrique Guevara Pérez

Ya en las páginas de este mismo Boletín de las Cofradías de Sevilla, dábamos a conocer en el mes de enero de 20131 el boceto de unos varales que llegó a esbozar el artista José González de Eiris en 19282 para la Hermandad de San Roque, aseverando en aquel momento que dicho diseño no fue llevado a cabo finalmente, según tenía publicado la propia corporación en sus medios, así como otras diferentes fuentes de las que bebimos en su momento. La aparición de una inédita fotografía del paso de palio de Nuestra Señora de Gracia y Esperanza, nos adivina ahora visualmente la materialización efectiva de aquellos varales, a la par que nos ofrece una visión completa de las bambalinas laterales que hasta ahora desconocíamos con tanta precisión, cuyo dibujo resulta esclarecedor y atractivo a todas luces, atreviéndonos desde aquí a manifestar, y casi a reivindicar, el hecho de que bien pudieran haber sido rescatadas y reproducidas para deleite en la actualidad.

La Hermandad de San Roque vista por Albarrán
Emilio José Balbuena Arriola

Siempre la Esperanza, y si es en esta querida Hermandad de San Roque aún más y en ese deseo dentro de las hermandades y cofradías, cuando pensamos que ya está todo descubierto, aún hay margen para la sorpresa. Hay mucho por descubrir, por investigar y por sacar a la luz. Es una tarea ímproba pero tan reconfortante y satisfactoria que nos impulsa y anima a seguir en esta línea, en la que el Boletín de las Cofradías de Sevilla ha sido siempre mascarón de proa, referente de las publicaciones relacionadas con nuestras hermandades. En estos tiempos azarosos que vivimos es cuando todo esfuerzo y dedicación se hace más cuesta arriba, pero también cuando los resultados son más interesantes. En este último año con las restricciones de movilidad la calidad de los trabajos no ha decaído, antes bien se han incrementado en cantidad y excelencia y para este mes de marzo, para el número de Semana Santa tenemos un gran descubrimiento y no es otro que la recuperación del maravilloso Archivo Albarrán, el gran fotógrafo, hermano de la Soledad de San Buenaventura y director de la prestigiosa revista Calvario, que tan buenos trabajos gráficos hizo para las hermandades de Sevilla.

Fuentes literarias y artísticas para el pasaje procesional de la ayuda de Simón Cirineo
Francisco Javier González García

En coincidencia con la portada del número especial de la publicación que tienen entre las manos, desde hace algunos años hemos pretendido acercarnos a las diversas fuentes tanto escritas como iconográficas del pasaje representado en la misma, con el solo objetivo de acercar a los lectores los orígenes de los pasajes procesionales que contemplamos y rendimos culto, en este caso que nos ocupa nos detendremos en el tránsito de Nuestro Señor desde la Torre Antonia en el palacio de Poncio Pilato hasta el monte de la Calavera en unión a un personaje invitado en la pasión como es Simón de Cirene, cobrando un protagonismo inesperado, tal como se manifiesta ayudando a la imagen de Nuestro Padre Jesús de las Penas del templo parroquial de San Roque.

Los retablos cerámicos de la Hermandad de San Roque
Martín Carlos Palomo García

Siempre es buena ocasión para que una hermandad descubra un retablo cerámico en su sede canónica. En numerosas ocasiones se hace coincidir con alguna celebración especial relacionada con efemérides fundacionales. Este es el caso de la Hermandad de San Roque, una de las primeras hermandades que en el siglo XXI colocó sendos retablos cerámicos de sus titulares en la fachada del templo de la plaza Carmen Benítez, a ambos lados de la puerta principal, para conmemorar su I centenario fundacional (1901-2001), que se celebró entre el 2 de octubre de 2001 y el 8 de junio de 2002.

Las pinturas del Santo Crucifijo de San Agustín en la ciudad de Sevilla
Antonio Flores Holgado

El Santo Crucifijo de San Agustín fue la gran devoción cristífera de la ciudad desde el siglo XV hasta el XIX, siendo tal su fama que se le conocía dentro y fuera de la misma como “el Cristo de Sevilla”. Hasta 1835 se encontraba en el convento Casa Grande de San Agustín y era la imagen a la que tradicionalmente acudían los sevillanos para pedirle favores y gracias, ganando especial protagonismo en épocas de calamidades como sequías, epidemias, guerras o cualquier problema en el que se viese inmersa la ciudad. Fueron tantos los milagros hechos por esta imagen que el pueblo acabó aclamándolo como su “Asilo y Protector”, y el Ayuntamiento lo reconoció como su patrón. Su hermandad de penitencia, compuesta por la nobleza de la ciudad, era de las más potentes y ricas, siendo la única que, tras el sínodo diocesano de 1604 en la que se obligaba a todas las hermandades a visitar la catedral de Sevilla, tuvo el privilegio de mantener su estación de penitencia a donde marcaban sus primitivas reglas, esto es, al humilladero de la Cruz del Campo. Multitud de galeones que salían desde el puerto de Sevilla hacia las Indias ostentaban su nombre, buscando su protección durante las largas travesías en Ultramar, y en el Nuevo Mundo su devoción se propagó, como dan testimonio hermandades americanas que se fundan copiando las reglas de la suya, o esculturas que se hacen a su imagen y semejanza. No hay que dejar pasar que la máxima figura de la literatura española, Miguel de Cervantes, en su novela Rinconete y Cortadillo nos habla de él.

El patrimonio musical de la Hermandad de San Roque
José Manuel Jiménez Calvo de León

El acervo musical de la Hermandad de San Roque presenta una peculiaridad que motiva la modificación de la estructura estrictamente cronológica seguida habitualmente al repasar las marchas procesionales dedicadas a una hermandad. No es frecuente que un compositor escriba más de una marcha para una misma corporación, o si lo hace, lo usual es que cada una de ellas se dedique a un titular distinto. Sin embargo, en el caso de la hermandad del Domingo de Ramos, hasta cuatro compositores han escrito más de una obra para ella, a saber, Pedro Braña Martínez, José Albero Francés, Juan Manuel Velázquez Ruiz y Cristóbal López Gándara. Por ello, en primer lugar, reseñaremos las marchas debidas a músicos que solo han compuesto en una ocasión para la hermandad, y posteriormente dedicaremos sendos epígrafes a los citados creadores musicales.

Poesía con Gracia y Esperanza
Juan Manuel Labrador Jiménez

Nos adentramos en una nueva Cuaresma, si bien este año sabemos que no arribaremos al gozo de vivir, sentir y disfrutar de una Semana Santa que desborde las calles de la vieja urbe. La situación sanitaria obliga a que, por segundo año consecutivo, no puedan realizarse las estaciones de penitencia de nuestras cofradías a lo largo de los días sacros, sin embargo, el Boletín de las Cofradías de Sevilla se mantiene fiel a la cita y nos brinda su acostumbrado especial para este tiempo tan anhelado, dedicándose en esta ocasión a la Hermandad de San Roque, no habiendo podido ser más providencial el hecho, pues las mismas Penas que siente Cristo son las que invaden nuestras almas en este duro año, pero sabemos que esto pasará más pronto que tarde, y una luz al final de esta pesarosa travesía nos hace ver que ahí está la Gracia y la Esperanza que sostienen nuestra fe. Y en Ella, en la Virgen aniñada que habita en la plaza de Carmen Benítez, nos centramos para repasar la poesía dedicada a su bendita imagen.

El escultor Antonio Illanes en el contexto de la creación de Nuestro Padre Jesús de las Penas
Sergio Jesús Parra Medina

Sevilla, años 30 del siglo pasado. Situándonos en el barrio de Santa Catalina y proximidades de la iglesia homónima, nos adentramos en el nº 12 de la calle Santiago donde, exactamente, se ubicaba un antiguo caserón en cuyo patio interior existió un conocido estudio de artes plásticas. El origen del mismo se debió al escultor Antonio Illanes Rodríguez (1901-1976) y a su círculo de amistades o compañeros de la escuela de Artes y Oficios, quienes formando un grupo —más o menos estable— permanecieron vinculados, ininterrumpidamente, desde el inicio de la mencionada década hasta el estallido de la Guerra Civil en el 36. En este periodo, Illanes y sus colegas vivieron un ambiente bohemio manteniendo, por otro lado, una participación muy activa en torno a las actividades del Excelentísimo Ateneo.

“La Esperanza soy y en la gracia vivo"
Daniel Villalba Rodríguez

La Hermandad de San Roque quizás sea una de las que más sufrió las devastadoras consecuencias de la Guerra Civil española. Sus cofrades, con el temor de perder sus queridas imágenes titulares, se reunieron en cabildo general extraordinario el 3 de mayo de 1936 para informar a los demás hermanos del acuerdo tomado en junta de oficiales con la finalidad de preservar las imágenes ante el momento actual que se vivía en la ciudad, por lo que el prioste primero Manuel Pachón Peña informó que tanto el Señor de las Penas como la Virgen de Gracia y Esperanza se encontraban a salvo en domicilios particulares de hermanos de la hermandad. Parece que el compromiso tomado no fue del agrado de la asamblea en la que, tras varias deliberaciones, se acordó por mayoría que las imágenes retornaran a sus retablos, en la nave de la epístola de la parroquia, a la mayor brevedad posible, hecho que tuvo lugar en la jornada siguiente.

La Hermandad de San Roque en el archivo de Jesús Martín Cartaya
Álvaro Pastor Torres

Domingos de Ramos esplendorosos y otros metidos en agua. Salidas de la cofradía presididas por un joven Amigo Vallejo. Pregones de la Esperanza. Besamanos y quinarios. Capitulares del Ayuntamiento presidiendo el palio de la Virgen. Homenajes a cofrades veteranos. Joaquín Caro Romero en el Lope de Vega. Convivencias. Funciones lejos de San Roque. Tomas de posesión de nuevas juntas de gobierno. Conferencias, mesas redondas, charlas y charlitas. Todo ello y mucho más en el inagotable archivo de Jesús Martín Cartaya.

 

221 Arte
 

Sebastián Santos Rojas (Higuera de la Sierra, 1895 - Sevilla, 1977)
Salvador Guijo Pérez

El 2 de noviembre de 1895, nacía Sebastián Santos Rojas, el menor de doce hermanos en un entorno puramente rural de la provincia de Huelva, Higuera de la Sierra. Durante sus primeros años de vida dentro del entorno higuereño, Santos muestra destellos de la que sería su profesión, comenzando a modelar figuras de barro. Esta inquietud no fue compartida por sus padres, y así se lo hicieron saber. En el año 1918 se trasladó a la capital hispalense donde intentó hacerse un hueco solventando diferentes dificultades. No fue hasta el año 1929 cuando Sebastián se instaló en su propio estudio. Durante su primera etapa no realizó muchas obras, las vicisitudes del momento le impidieron ser todo lo productivo que el maestro hubiera querido. Durante este periodo el artista esculpió sus dos primeros grandes encargos: El Sagrado Corazón de Jesús de la parroquia de San Esteban y la Virgen de la Consolación y Correa para la comunidad agustina del monasterio de San Leandro de Sevilla, encargados ambos en esa misma fecha. La obra de Santos cuenta en este primer periodo con la influencia de otros maestros, destacando la del valenciano Francisco Marco Díaz-Pintado, fruto de su fugaz estancia en la Escuela Industrial de Artes y Oficios y Bellas Artes de Sevilla.

Aportación a la obra de las bordadoras Antonia Bazo y Narcisa de Cuenca
Francisco Amores Martínez

Hasta fechas relativamente recientes, el arte del bordado no había sido uno de los más estudiados por parte de quienes han analizado el devenir del patrimonio que han ido atesorando las cofradías sevillanas a lo largo de los siglos, a pesar de que ha cumplido siempre una función de gran importancia en el fin primordial de estas corporaciones, cual es el culto debido a sus imágenes titulares. Todo ello a pesar de que, al menos desde el siglo XVI, han existido en nuestra ciudad talleres de bordados regentados por consumados artífices, de los cuales han salido obras primorosas, sólo en una pequeña parte conservadas, principalmente las encargadas por el cabildo catedralicio, mientras que las costeadas por las hermandades generalmente han sido sustituidas posteriormente por otras piezas en razón de su deterioro por el uso constante, o en menor medida de los cambiantes gustos estéticos. Otras veces las que fueron obras significativas del bordado han desaparecido por las propias circunstancias negativas de la historia de corporaciones que en otro tiempo alcanzaron gran auge, y este es el caso de la que vamos a analizar en este trabajo. Se trata de un paño de difuntos que estrenó la Hermandad de la Vera Cruz de Sevilla el año 1798, en el marco de un proceso más amplio de renovación artística que en aquellos finales del siglo XVIII afectó a buena parte de su patrimonio. El conocimiento de esta obra nos va a servir además para enriquecer el catálogo y perfilar mejor la biografía de las bordadoras sevillanas Antonia Bazo y Narcisa de Cuenca, de las cuales creemos que es este su primer trabajo documentado hasta el momento.

Nuevas aportaciones a la iconografía del Señor de las Tres Caídas de San Isidoro en el grabado
Juan Carlos Martínez Amores

La Hermandad de las Tres Caídas de San Isidoro es a no dudarlo una de las corporaciones señeras de la ciudad de Sevilla no sólo por su secular y esplendorosa historia -tanto en su vertiente penitencial como en la eucarística- sino por el rico y abultado patrimonio que ha ido atesorando a lo largo de los siglos. Inmersa en ese contexto, la devoción a sus titulares a través del tiempo -especialmente a Nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas- se canalizó por medio de la edición de grabados que se encargarían de propagarla.

1921, Ojeda reproduce en Huelva el palio de la Hermandad del Valle
Alejandro Márquez

Hace ahora 100 años, el taller de Juan Manuel Rodríguez Ojeda ejecutó para Huelva un palio que reprodujo parcialmente, pero de manera tremendamente fiel, el de la sevillana cofradía del Valle. Lo confeccionó para la Hermandad de la Vera Cruz, que en 1919 había adquirido a la citada corporación sevillana el manto de José Ordóñez y Patrocinio Vázquez de 1905. Más allá de la curiosidad que pueda representar la noticia de esta conocida réplica, que constata una vez más el modelo que las hermandades hispalenses ha representado para tantas otras, pero muy especialmente para las establecidas en los municipios de su entorno más inmediato, aproximarnos al palio de Ojeda para la Vera Cruz arroja claves sobre la labor del genial diseñador sevillano y revela hechos hasta ahora ignorados.

 

239 Historia
 

La imagen del Cristo Yacente expuesta a la veneración de los fieles en la Semana Santa de 1897
José Roda Peña

Durante estos meses de pandemia, las hermandades de penitencia y gloria de Sevilla han trocado los besapiés y besamanos de sus imágenes titulares por actos de veneración hacia las mismas, en donde las filas de cofrades y devotos –siguiendo todas las medidas de seguridad y protección sanitarias marcadas por la autoridad competente– han tenido la oportunidad de reverenciarlas de cerca con una breve oración y gesto de respeto. En circunstancias bien diferentes, la Hermandad del Santo Entierro ya programó una acción similar para la Semana Santa de 1897, en la que no efectuó su salida procesional. La prensa de la época dio cuenta, casi con un mes de antelación, de la iniciativa tomada por el mayordomo de esta señera cofradía, Antonio María Ariza y Montero-Coracho (1820-1899), que a la sazón también desempeñaba el cargo de secretario de la Comisión Provincial de Monumentos de Sevilla, de haber gestionado de la alcaldía “se le conceda una subvención para renovar la fachada de la capilla de San Miguel, donde el Jueves y Viernes Santo se expondrá a la adoración la escultura del insigne Martínez Montañés que representa a Cristo yacente, la que será colocada sobre una riquísima sábana donada con este objeto por un devoto [en realidad, como veremos, se trataría de una devota]. Como hace bastante tiempo que no sale en procesión dicha imagen, seguramente acudirán muchos fieles a admirar la notable obra del insigne Martínez Montañés”.

La Hermandad del Valle y su llegada a la parroquia de San Andrés
Francisco Manuel Delgado Aboza

Sabemos que las hermandades, a lo largo de la historia, han sido y son un verdadero “cauce de participación activa en la vida de la ciudad y de representación antes las instancias de poder”, tanto eclesiástica como civil. En las siguientes líneas, analizaremos los primeros años de la Hermandad del Valle en la iglesia de San Andrés y su convivencia con la Sacramental de dicha parroquia; no exentos de algunas discrepancias por alcanzar una mayor influencia y la protección de la nobleza vinculada a la misma. Es en 1829 cuando la cofradía del Valle se traslada a la parroquia de San Andrés, dejando el convento del Valle –actual sede de la Hermandad de los Gitanos–, según nos cuenta Félix González de León, por hallarse “ruinosa su capilla” y no encontrándose sus “hermanos muy gustosos en el Valle”. Por su parte, José Bermejo nos habla de la amenaza que representaba el estado ruinoso de la media naranja de la capilla y el anhelo de “algunos hermanos de que la corporación variase de residencia por la posición retirada de la iglesia del Valle”.
1921-2021: Cien años en la Calzada
David Molina Cañete

Como refleja el título de este artículo, se cumple en 2021 el primer centenario de la reorganización de la antigua Hermandad de Nuestra Señora de la Encarnación de Triana en el barrio de la Calzada, concretamente en la hoy parroquia de San Benito Abad. Aunque ya quedó explicado en la monografía que en 2004 publicamos sobre la corporación, en las siguientes líneas volveremos a tratar el asunto con mayor detalle, así como aprovecharemos para dar a conocer nuevos datos de la corporación trianera en sus últimos años de actividad en dicho arrabal, de la llegada de la dolorosa de la Encarnación a la Calzada, así como asistiremos a un primer intento de reorganización algunos años antes del que ahora se conmemora y que finalmente no prosperaría.

Los niños de la Corona
Carmen Prieto

“Ya han pasado los años de niños. Ya sois jóvenes que camináis hacia la madurez de vida. Habéis crecido y con vosotros ha crecido también la vida de nuestra asociación”. Con estas palabras se dirigía don José Gutiérrez Mora (1930-2018), entonces párroco del Sagrario, a los hermanos de la todavía Agrupación Parroquial del Cristo de la Corona en el boletín interno de octubre de 1996, poco más de un lustro después de aquella invitación que hizo a los adolescentes que acababan de confirmarse a continuar implicados en la vida parroquial en torno a esta imagen del Señor en el momento de aceptar la cruz de su Pasión que, casi desconocido, aguardaba en una de las capillas laterales del templo. Aquellos niños-jóvenes condujeron, bajo su guía, a esta agrupación hasta convertirse en la hermandad que este excepcional 2021 ha visto a su titular presidir el Vía Crucis de las hermandades de Sevilla, desde el altar del Jubileo de la catedral.

Hermandades y juntas gestoras (I)
Juan Pedro Recio Lamata

Recopilación de los casos en que la autoridad eclesiástica ha nombrado a una junta para regir los destinos de las hermandades, agrupadas según su casuística.

La presencia del Señor del Gran Poder en Málaga
Alberto J. Palomo Cruz

No cabe duda alguna sobre el influjo devocional e iconográfico que ejerce la venerable imagen de Jesús del Gran Poder, labrada hace ahora cuatro siglos por un artista cuya autoría tan solo se desveló hace noventa años escasos y, que pese a su valía creativa, era deudor y subalterno del estilo y la impronta de un artífice superior como lo fuera su maestro Juan Martínez Montañés. Sin embargo, el Nazareno que en origen labrara Juan de Mesa para la cofradía del Traspaso del convento del Valle, reúne esa misteriosa unción espiritual y ciertos grafismos estéticos que conectan y conmueven al pueblo de forma mayúscula, como muy pocas efigies religiosas consiguen. No es ya que su hechura reavive magistralmente la memoria de la Pasión, es que ella por sí sola causa el mismo efecto que la más encendida predicación, haciendo bueno aquel antiguo dicho de que “vale más una imagen que mil palabras”. Y esto no solo es patente en Sevilla, como es obvio, sino incluso fuera de sus límites, con lo que se corrobora esa inexplicable atracción que emana el Señor y que lo convierte en un icono de referencia universal, admirado y venerado muy especialmente entre los cofrades de cualquier lugar.

La ceremonia del Descendimiento: de Sevilla a América
Juan Villegas Martín

Uno de los atractivos de la Semana Santa del lugar donde resido, Cartaya (Huelva), es la ceremonia que desde tiempo inmemorial precede cada año a la procesión del Santo Entierro de Cristo. Se trata del antiguo ritual del Descendimiento, una costumbre desgraciadamente perdida en muchos lugares aunque por fortuna conservada en unos pocos de nuestra tierra. En la tarde del Viernes Santo cartayero, el presbiterio de la parroquial de San Pedro se prepara para una representación casi teatral que sin embargo se halla inserta en todo un ciclo litúrgico de antiguo significado. Sobre una cruz plantada en el suelo del presbiterio se ha colocado una imagen articulada de Cristo crucificado. Para ocultar su visión a los fieles se ha dispuesto un velo morado que cruza a modo de telón toda la capilla mayor. Aunque la imagen actual data solo de 1944, conserva de la anterior su carácter articulado, rasgo primordial, pues en el curso de la ceremonia ha de pasar de la posición de crucificado a la de yacente.