Ntra. Sra. del Rosario (Macarena)

 

Hermandad de Nuestra Señora del Santo Rosario

Basílica de la Macarena

 

 

Referencia histórica.- Imaginemos líricamente que toda la Hermandad Macarena constituye un monumental Rosario: Jesús de la Sentencia representaría el Dolor, la Virgen de la Esperanza el Gozo y la del Rosario su Gloria. Una Gloria que por supuesto, está a la altura de tan celebérrima institución, donde brilla con luz propia, alcanzando extraordinaria categoría e insospechado fulgor.

Si la historia demuestra con pruebas fehacientes que en otros tiempos las Hermandades de Gloria gozaron de mayor fuerza que ahora, éste sería quizá el ejemplo más ilustrativo. Porque resulta bien sabido que al principio el Rosario tuvo Hermandad independiente, la más rica y poderosa que había en San Gil. Por circunstancias especiales (fruto de la burocracia eclesiástica de aquella época) hubo de unirse en 1793 a la de la Esperanza, que aceptó la fusión para beneficiarse con el superior apoyo económico y moral de la Hermandad de Gloria. El cambio de los tiempos invirtió por completo aquellas circunstancias, y la verdad es que ahora es la advocación letífica la que sale ganando, al tener una de las procesiones de Gloria más lucidas de toda la ciudad. Aparte de unos cultos magníficos y de un ajuar soberbio, impecablemente custodiado e incrementado.

Referencia artística.- Nuestra Señora del Santo Rosario (escuela de Duque Cornejo, siglo XVIII) probablemente era en sus principios toda de talla, convertida luego en imagen de vestir. El Niño Jesús revela hechura más antigua y ofrece el encantador detalle de mostrarse dormido, con el rostro reclinado sobre el hombro de su Madre. Este rasgo lo singulariza con especial atractivo, otorgándole poética personalidad. Las manos de la Señora las esculpió modernamente Antonio Eslava, y en honor suyo hay que decir no desmerecen del finísimo semblante, donde queda reflejado ese concepto sutil e impalpable que se llama "la gracia macarena".

Los talleres de Herrera y Feria tallaron hacia finales de los años cincuenta el lujoso paso "barroco-churriguera" (así lo llamaba el contrato con disculpable y donoso anacronismo). Sus opulentos candelabros, cuajados de filigrana, suponen una sublimación del arte de la madera, que aquí llega a alcanzar una visualidad casi táctil. La peana, hermoso ejemplar datable en el siglo XVIII, suministró la pauta estilística para labrar el resto del conjunto (crestería y respiraderos). En 1973 lo restauró Luis Sánchez y se alargó la parihuela, quedando entonces en el centro de los costados los dos candelabros pequeños que iban sobre la peana. Piezas estupendas componen el vestuario (manto rojo, manto celeste, sayas, etc.). Hay incluso dos juegos contemporáneos de orfebrería, plata en su color y sobredorada, que se alternan a juego con ese vestuario. El exorno floral es de una exquisitez suprema. Pero por encima de cualquier signo material, está el magnetismo que irradia esa Señora, "Santa María del Niño Dormido"; esa comunicación entre los fıeles y la imagen, que incluso sorprendió a un famoso cineasta italiano cuando tuvo la fortuna de contemplarla en su tradicional procesión de octubre.

Datos curiosos.- El paso de la Virgen del Rosario sirvió para una salida extraordinaria de Ntra. Sra. de la Presentación, (que iba de Gloria, con motivo de una estancia en Sevilla de la Familia real), como igualmente para otra salida especial del Seráfico Padre San Francisco (efigie montañesina del convento de Santa Clara), ambas en los años veinte. La Virgen tuvo un cetro de oro macizo. Existe pintura de la imagen en la vanguardia del arte "Hiperrealista" norteamericano.

Momentos destacados.- La deslumbrante e inenarrable salida, con la Basílica iluminada, nos sigue sorprendiendo como si fuera la primera vez que la viéramos. Y ahora contamos además con "otro" espectador de excepción: El mismísimo Juan Manuel, en su monumento, casi pegado a ese Arco que asume y resume emblemáticamente todas las esencias macarenas.

Dirección Web: http://www.hermandaddelamacarena.es/

Nuestra Señora del Santo RosarioNuestra Señora del Santo Rosario
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