Ntra. Sra. del Rosario (Dos de Mayo)

 

Real, Ilustre, Antigua y Fervorosa Hermandad de la Santa Cruz y Nuestra Señora del Rosario y Archicofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de las Aguas, Nuestra Madre y Señora del Mayor Dolor y María Santísima de Guadalupe

Capilla de Nuestra Señora del Rosario, en calle Dos de Mayo

 

Referencia histórica.- En la antigua Resolana del Arenal existía una cruz con un templete, alrededor de la cual se congregaban al filo de la tarde algunas personas para rezar el Rosario. Tal costumbre originó a fines del siglo XVII esta Hermandad, que por eso tiene también como titular a la Santa Cruz. El Consejo de Castilla le aprobó Reglas en 1792. Durante la invasión francesa las tropas napoleónicas profanaron la capilla erigida sobre el primitivo humilladero, convirtiéndola en fragua y taller para herrar sus caballos. Por ironía del destino la calle recibiría después un nombre, Dos de Mayo, que es casi un desagravio histórico: la memoria de la resistencia frente a la opresión. En 1868 la capilla quedó clausurada, ahora por las propias turbulencias nacionales, salvándose la imagen de la Virgen gracias a la diligencia de unos devotos.

El siglo XX trae nuevos infortunios: Un organismo oficial intentó usurpar esta capilla, aunque no pudo conseguirlo, y el edificio hubo de ser restaurado varias veces por amenazar ruina, hasta que se hizo necesaria la reconstrucción total. Para entonces, la primitiva Hermandad de Gloria ya se había fusionado con la Cofradía del Cristo de las Aguas, que desde el año 1977 reside en la misma sede. El decreto oficial de fusión fue dado con fecha 12 diciembre. Se va a cumplir, pues, el veinticinco aniversario

Referencia artística.- La piadosa imagen de Nuestra Señora (talla completa, anónima, dieciochesca) es una lograda expresión de amor maternal. Sostiene al Niño con ambos brazos, en gesto epifánico y oferente, trasunto de la antigua Odegetría bizantina (conductora, guía y portadora de la gloria del Eterno). Al tener ocupada sus dos manos, no lleva cetro de realeza ni emblemas terrenales que nos distraigan de su responsabilidad hacia Jesús, pero sí se toca con la consabida corona y ráfaga. Va sobre nube con cabecitas de querubines, lo cual produce cierta impresión aérea, subrayada por el plegado de su vestimenta.

El paso consta de los candelabros del misterio pasionista, los cuales tampoco dejan de tener su historia y su "aquél", pues antaño pertenecieron a la Cofradía de San Roque, donde armonizaban mucho con el barroquismo de su canastilla. El pasado año 1999 se amplió de manera harto ostensible, al utilizar la parihuela del paso de palio, completada con un nuevo respiradero en su parte posterior.

Datos curiosos.- Hasta los años sesenta, tenía su ráfaga en forma de mandorla ovalada, sin la parte superior. De esa forma (muy original y que quizá debiera recuperarse) quedó plasmada en una deliciosa miniatura de los respiraderos del paso palio de la Esperanza Trinitaria. Hay bastante analogía entre esta efigie del Rosario y otra del Carmen (talla de tamaño académico) que se encuentra en la capilla de la V.O.T. de San Pedro de Alcántara (calle Cervantes), particularmente en el tratamiento del rostro.

Momentos destacados: Junto a la Santa Caridad y jardines de la Maestranza, como asimismo ante el Baratillo y por la calle Real de la Carretería.

Nuestra Señora del RosarioNuestra Señora del Rosario