Ntra. Sra. del Amparo

 

Real, Venerable e Ilustre Hermandad de Nuestra Señora del Amparo

Real Parroquia de Sta. María Magdalena

 

 

Referencia histórica.- En la cosmopolita pero también conflictiva Sevilla del siglo XIX, hubo una institución para recoger niños abandonados, llamada "Amparo de María Santísima y San José", que fundó el arzobispo Valdés y quizá guarde alguna relación con eI título que comentamos. En 1735 se formó Hermandad para darle culto y en el terremoto de 1755 el clero parroquial de la Magdalena hizo voto ante la imagen, que siempre gozó de singularísima devoción, tanto en nuestra capital como incluso fuera de ella.

La Hermandad volvió a reorganizarse en el siglo XIX. Al instituirse en 1875 la fiesta del Inmaculado Corazón de María, fue la primera en solemnizarla dentro de nuestra Archidiócesis. En 1927 alcanza uno de los momentos más brillantes de su historia y emite ante el cardenal Ilundain voto correspondiente a la Mediación, con asistencia de sus Altezas Reales, la infanta Luisa de Orleáns y el principe don Carlos, quienes pertenecieron a esta corporación, siguiendo así el ejemplo de sus augustos antecesores, los duques de Montpensier. La lista de personalidades devotas e ilustres no se agota con ellos, pues tendríamos que añadir al arzobispo Palafox, cardenal Segura, compositor Turina, arquitecto Gómez Millán, señora del historiador Gestoso e hija de Aníbal González (ambas camareras), poeta Juan Sierra, etc.

Referencia artística.- Resulta obvio que cualquier Hermandad gira siempre en torno a su imagen, pero en la de Nuestra Señora del Amparo esto alcanza un grado superlativo, por la categoría y la sublimidad sin límites de la talla titular. Obra del siglo XVI atribuida a Roque de Balduque, a quien hubiera bastado esta sola obra para acreditar su fama como "imaginero de la Madre de Dios". Por fortuna no quedó demasiado alterada por las vestimentas postizas, de forma que entre 1986-87 el especialista Rivero Carrera pudo proceder a una cumplida restauración, ofreciéndose hoy con el manto a manera de encuadre o de capa, sin ocultar ya lo mejor de sus líneas.

El paso se construyó hacia finales de los años veinte en el taller de Antonio Corrales. Su recia estructura (especialmente los candelabros, diseñados como compactos arbotantes) complementa con extraño acierto la majestuosidad escultórica de la Virgen. Son característicos los faroles de orfebrería que rematan dichos candelabros, como también las menudas copas para flores situadas ante ellos, en feliz e intencionado juego de contrastes. Los respiraderos prolongan este ritmo plástico, alternando espacios vacíos con adornos grávidos a modo de festones o cornucopias. Deben admirarse la espléndida ráfaga, maravilloso ejemplar de orfebrería rocalla; la personal corona (altos imperiales rayos cortos) y el emblema de un corazón alado, distintivo de la advocación titular. Hay un buen Simpecado de grandioso formato.

Datos curiosos.- Muchos saben que el Monumento al Inmaculado Corazón en San Juan de Aznalfarache es réplica de la Virgen del Amparo, pero ignoran que le está igualmente dedicado el Mercado o Plaza de Abastos de Cazalla de la Sierra; que hay una deliciosa esculturita suya en el museo conventual del Pozo Santo, y que la fama de tan milagrosa imagen llegó en la antigüedad hasta el Nuevo Mundo, como lo prueban unas cartas remitidas desde Jalapa (México) en 1757 y 1758. Los faroles que rematan el paso están inspirados en un ostensorio-fanal del tesoro de la Colegiata de Osuna.

Momentos destacados.- La entrada, que cierra el ciclo de las procesiones letíficas. Entremos nosotros también en la parroquia de la Magdalena y no nos movamos de allí hasta que la oración "Sub tuum praesidium" encomiende a la Señora vivos y difuntos. Porque todos ellos hicieron posible esta Gloria: Gloria para Dios, para la Virgen y para Sevilla. "¡Ahí quedó!"

Dirección Web: http://www.hermandaddelamparo.com/

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