San Pedro

 

Hermandad del Santísimo Sacramento y Ánimas Benditas del Purgatorio de la Parroquia del Señor San Pedro.

Parroquia de San Pedro

 

Los orígenes de esta histórica Hermandad Sacramental se remontan al siglo XVI. El Real y Supremo Consejo de Castilla aprobó las Ordenanzas de esta corporación en el año 1788.

La Capilla Sacramental de la parroquia de San Pedro hubo de construirse poco después del resto de la fábrica primitiva del templo, que data del siglo XIV. Ubicada en la cabecera de la nave de la Epístola, posee planta cuadrada que se cubre con una bóveda ochavada sobre trompas de estilo mudéjar, decorada con lacerías poligonales y estrelladas, así como con azulejos vidriados verdes y negros. Al parecer, una inscripción hoy desaparecida fechaba dicha cubierta en 1379. En origen, esta Capilla tuvo un carácter funerario, como panteón de D. Antonio Petrucio di Calvi, de su mujer Dª Brígida Broche y de sus herederos. Convertida en Sagrario, contó con un altar cuyas pinturas contrató la Hermandad Sacramental con Francisco de Herrera "el Viejo" en 1619, que han desaparecido, como también el retablo que se ajustó en 1705 con Lorenzo Bernardo González y Antonio de Quirós, y otro posterior, de comienzos del siglo XIX, obra de Juan de Astorga.

El retablo actual es neomudéjar, realizado durante la última restauración del templo en 1924. Está presidido por la notable escultura del Nazareno de la Salud, obra de influencia mesina fechable en el segundo cuarto del siglo XVII. Se encuentra flanqueada por las efigies de San Sebastián y San Roque, atribuidas a Duque Cornejo. El Sagrario de plata repujada con aplicaciones de marfil se labró en 1965. Una buena colección de pinturas se guarda en este recinto, destacando especialmente la Santa Faz de Francisco de Zurbarán y una Alegoría Eucarística de Lucas Valdés.

La Hermandad cuenta con una espaciosa Sala Capitular situada en la nave de la Epístola, tras el retablo de Ánimas, cuyo lienzo central es obra del pintor dieciochesco Domingo Martínez. De entre las piezas de orfebrería, citaremos un pectoral que presenta la forma de la cruz de San Pedro, datable en el siglo XV; dos cruces procesionales, una de la primera mitad del XVII y otra del XIX; un cáliz rococó de José Alexandre; y un ostensorio y copón neoclásicos con el punzón de José Guzmán. El Simpecado tiene bordados dieciochescos en oro y sedas de colores, enriquecidos y pasados a brocatel por las monjas de Santa Isabel hacia 1944.