Via + Crucis de las Cofradías de Sevilla

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Vía+Crucis Penitencial de las Cofradías de Sevilla

Ejercicio del Vía+Crucis de las Cofradíasiadoso Ejercicio del Vía+Crucis Penitencial de las Cofradías de Sevilla. Celebrado el Primer lunes de Cuaresma del año del Señor de 2008 en la Santa Iglesia Catedral Metropolitana, presidido por la Sagrada Imagen del Santísimo Cristo del Buen Fin. 11 de Febrero de 2008.

 

Ejercicio del Vía Crucis

 

Estaciones del 

Vía + Crucis

Vía+Crucis Penitencial a la Santa Iglesia Catedral

 

 

Ejercicio del Vía Crucis

VÍA CRUCIS

Comencemos con la señal de nuestra salvación y signo del amor que Dios nos tiene.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

R. Amén.

ORACIÓN

Vosotros, los que pasáis por el camino, mirad y ved si hay dolor como mi dolor. Santo Padre, mío, no te alejes de mí, porque la tribulación está cerca y no hay quien me ayude.

 

Padre Santo, déjame caminar con tu Hijo, Cristo del Buen Fin, que tomó nuestros cuerpos y cargó con su santa cruz.

 

Vosotros, los que pasáis por el camino, miradle hecho despreciable por vosotros, y seguidle hasta el fin.

 

Miradle convertido en el más vil de los hombres, despreciado, golpeado y azotado. Si con él padecemos, con él reinaremos; si con él nos dolemos, con él gozaremos; muriendo con él en la cruz de la tribulación, poseeremos el cielo.

 

Bendigamos al Señor Dios vivo y verdadero, que nos ha dado el Buen Fin de nuestros pasos en su hijo Jesucristo. Rindámosle alabanza, gloria, honor, bendición y restituyámosle siempre todos los bienes,

R. Amén.

 

(Según el Oficio de la Pasión de San Francisco y la II Carta de Santa Clara)

 

Omnipotente, santísimo, altísimo y sumo Dios, que has querido realizar la salvación de todos por medio de tu hijo, Cristo del Buen Fin, crucificado y glorioso, cuya belleza es la admiración incansable del cielo.

 

Concédenos, te rogamos, a quienes hemos contemplado, pobre y desnudo, al autor de la vida, alcanzar en el cielo la gloria de su Pasión.

 

Por nuestro Señor Jesucristo.

 

Ejercicio del Vía Crucis

  • Ir al Inicio de esta páginaI Estación

    La agonía de Jesús en Getsemaní

    Del Evangelio según San Mateo: (26, 36-46)

    Jesús fue con ellos a un huerto llamado Getsemaní, y dijo a los discípulos: "Quedaos aquí mientras voy más allá a orar". Se llevó consigo a Pedro y a los dos hijos del Zebedeo; y comenzó a sentir tristeza y angustia. Y les dijo: "Me muero de tristeza. Quedaos aquí y velad conmigo". Avanzó unos pasos más, cayó de bruces y se puso a orar así: "Padre mío, si es posible, que pase de mí este cáliz; pero no sea lo que yo quiero, sino lo que quieres tú". Volvió a los discípulos, los encontró dormidos y dijo a Pedro: "¿Conque no habéis podido velar una hora conmigo? Velad y orad para que no caigáis en tentación. El espíritu está dispuesto, pero la carne es débil". De nuevo, por segunda vez, se fue a orar, diciendo: "Padre mío, si no es posible que este cáliz pase sin que yo lo beba, hágase tu voluntad".

    Palabra del Señor.

    R/. Gloria a Ti, Señor Jesús.

    (Breve silencio)

    Oremos:

    Padre, por el Espíritu Santo abre nuestra voluntad a la tuya, para que tengamos la fuerza de vigilar y de orar con Jesús en su combate contra el mal. Y la participación en sus sufrimientos nos haga experimentar la fuerza de su Resurrección.

    Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

    R/. Amén.

    V/. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.

    R/. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo.

    Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Ejercicio del Vía Crucis

  • Ir al Inicio de esta páginaII Estación

    Jesús, traicionado por judas, es arrestado

    Del Evangelio según San Mateo (26, 47-56 a)

    Aún estaba hablando, cuando llegó Judas, uno de los doce, y con él un gran tropel de gente con espadas y palos, enviados por los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo. El traidor les había dado esta señal: "Al que yo bese, ese es; prendedle". Se acercó a Jesús y le saludó: "¡Hola, maestro!", y lo besó. Entonces se acercaron a Jesús, le echaron mano y lo prendieron. Uno de los que estaban con Jesús sacó la espada, dió un golpe al criado del sumo sacerdote y le cortó una oreja. Jesús le dijo: "Vuelve la espada a su sitio, que todos los que manejan espada a espada morirán. ¿O crees que no puedo pedir ayuda a mi Padre, que me mandaría ahora mismo más de doce legiones de ángeles? Pero, ¿cómo se cumplirían entonces las Escrituras, según las cuales tiene que suceder así?".

    Palabra del Señor.

    R/. Gloria a Ti, Señor Jesús.

    (Breve silencio)

    Oremos:

    Jesús, tú has afrontado la prueba que a nosotros nos parece tan difícil soportar: la traición de los amigos. Haznos entender qué es la lealtad, el desinterés y la esperanza. Ayúdanos a permanecer firmes, en toda circunstancia, sin cerrar nuestro corazón al Amor.

    Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

    R./ Amén.

    V/. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.

    R/. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo.

    Padrenuestro, Avemaría, Gloria.

Ejercicio del Vía Crucis

  • Ir al Inicio de esta páginaIII Estación

    Jesús es abandonado por los suyos

    Del Evangelio según San Mateo (26, 31-35.56b)

    Jesús les dijo: "Yo seré para vosotros esta noche ocasión de caída, pues así dice la Escritura: Heriré al pastor y se dispersarán las ovejas del rebaño. Pero después resucitaré e iré delante de vosotros a Galilea". Pedro le dijo: "Aunque fueras para todos ocasión de caída, para mí no". Jesús le dijo: "Te aseguro que esta misma noche, antes de que el gallo cante, me negarás tres veces". Pedro le dijo: "Aunque tenga que morir contigo, jamás te negaré". Y lo mismo dijeron todos los demás

    Entonces todos los discípulos lo abandonaron y huyeron.

    Palabra del Señor.

    R/. Gloria a Ti, Señor Jesús..

    (Breve silencio)

    Oremos:

    Señor Jesús, el abandonado, nosotros no queremos confesarte solo con palabras o con bravuconerías, no queremos envalentonarnos ni prometerte cosas que no podamos cumplir.

    Por eso te pedimos hoy que nos des la fortaleza para confesarte con gestos y con obras y así podamos reconocerte en nuestros hermanos abandonados. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos

    R/. Amén.

    V/. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.

    R/. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo.

    Padrenuestro, Avemaría, Gloria.

Ejercicio del Vía Crucis

  • Ir al Inicio de esta páginaIV Estación

    Jesús es condenado por el Sanedrín

    Del Evangelio según San Mateo. (26, 59-67)

    Los sumos sacerdotes y el tribunal supremo en pleno buscaban un falso testimonio contra Jesús para condenarle a muerte. Pero no lo encontraron, aunque se presentaron muchos testimonios falsos. Al fin llegaron dos que dijeron: "Este dijo: Puedo derribar el templo de Dios y en tres días reedificarlo". El sumo sacerdote se levantó y dijo: "¿No respondes nada a lo que éstos atestiguan contra ti?" Pero Jesús permaneció callado ' El sumo sacerdote le dijo: "¡Te conjuro por Dios vivo que nos digas si tú eres el mesías, el hijo de Dios!". Jesús contestó: "Tu lo has dicho. Y os declaro que desde ahora veréis al hijo del hombre sentado a la diestra del Padre y venir sobre las nubes del cielo". Entonces el sumo sacerdote se rasgó las vestiduras y dijo: " ¡Ha blasfemado! ¿Qué necesidad tenemos ya de testigos? Habéis oído la blasfemia. ¿Qué os parece?". Ellos respondieron: "¡Es reo de muerte!".

    Palabra del Señor.

    R/. Gloria a Ti, Señor Jesús.

    (Breve Silencio)

    Oremos:

    Señor Jesús, en tu proceso has sufrido falsas acusaciones y una injusta condena, para que en el día de nuestro juicio el perdón borre la culpa, la misericordia brille sobre el juicio. Con tu gracia, conforta a cuantos sufren una inicua pena, anima a cuantos lloran su error, convierte a cuantos no reconocen su culpa. A todos nosotros, Señor, danos un corazón que no juzgue ni condene, sino que acoja y comprenda, olvide y perdone.

    Tu que vives y reinas por los siglos de los siglos.

    R/. Amén.

    V/. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.

    R/. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo.

    Padrenuestro, Avemaría, Gloria.

Ejercicio del Vía Crucis

  • Ir al Inicio de esta páginaV Estación

    Jesús es negado por Pedro

    Del Evangelio según San Mateo. (26, 69 -75)

    Pedro estaba fuera sentado en el atrio. Se le acercó una criada y le dijo: "Tú también estabas con Jesús, el galileo". Pero él lo negó delante de todos, diciendo: "No sé lo que dices". Al salir hacia el portal, lo vio otra criada, y dijo a los que estaban allí: "Este estaba con Jesús el Nazareno". Y él de nuevo lo negó con juramento: "No conozco a ese hombre". Al poco tiempo se acercaron a Pedro los que estaban allí y le dijeron: "Seguro que tú también eres de ellos, pues tu misma habla te descubre". Entonces él comenzó a jurar y perjurar: "No conozco a ese hombre". Y en aquel instante cantó el gallo. Entonces Pedro recordó que Jesús le había dicho: "Antes de que cante el gallo me negarás tres veces". Y saliendo fuera, se echó a llorar amargamente.

    Palabra del Señor.

    R/. Gloria a Ti, Señor Jesús.

    (Breve silencio)

    Oremos:

    Señor Jesús negado por Pedro y negado mil veces por nosotros, confesamos que no te conocemos, querríamos hacer tantas cosas por tí y eres Tú quien las haces por nosotros y a través nuestro. Ábrenos los ojos, aunque sea entre lágrimas, para entender tu misión, amar tu Pasión y vivir contigo en total disponibilidad y apertura a tu voluntad.

    Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

    R/. Amén.

    V/. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.

    R/. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo.

    Padrenuestro, Avemaría, Gloria.

Ejercicio del Vía Crucis

  • Ir al Inicio de esta páginaVI Estación

    Jesús es juzgado por Pilatos

    Del Evangelio según San Mateo. (27,11-21)

    Jesús compareció ante el gobernador, quien le preguntó: "¿Eres tú el Rey de los judíos?". Jesús respondió: "Tú lo dices". Pero nada respondió a las acusaciones que le hacían los sumos sacerdotes y los ancianos. Pilatos le dijo: "¿No oyes todo lo que dicen contra tí?". Pero él no le respondió nada, hasta el punto de que el gobernador se quedó muy extrañado. Por la fiesta el gobernador solía conceder al pueblo la libertad de un preso, el que ellos quisieran. Había entonces un preso famoso, llamado Barrabás. Pilatos preguntó a todos los que estaban allí: "¿A quien queréis que os deje en libertad? ¿A Barrabás o a Jesús, a quien llaman el Mesías?".

    Palabra del Señor.

    R/. Gloria a Ti, Señor Jesús.

    (Breve silencio)

    Oremos:

    Señor Jesús, que nos has manifestado tu dignidad a través de tu pobreza, revélanos lo que somos. Haz que la sangre de tus heridas no sea vana para nosotros. Haz caer las caretas y disimulas que ocultan nuestro rostro. Devuélvenos la candidez, sinceridad y espontaneidad de cuando éramos niños. Y muéstranos la verdad que todos llevamos dentro. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

    R/. Amén.

    V/. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.

    R/. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo.

    Padrenuestro, Avemaría, Gloria.

Ejercicio del Vía Crucis

  • Ir al Inicio de esta páginaVII Estación

    Jesús es condenado a muerte

    Del Evangelio según San Mateo. (27,22-26)

    Pilatos, le dijo: "¿Qué haré entonces con Jesús, a quien llaman el Mesías?". Todos dijeron: "¡Que lo crucifiquen!". Él replicó: "Pues, ¿qué mal ha hecho?". Ellos gritaron más fuerte: "¡Que lo crucifiquen!". Viendo Pilatos que nada conseguía, sino que aumentaba el alboroto, mandó que le trajeran agua y se lavó las manos entre el público, diciendo: "Soy inocente de esta sangre. ¡Vosotros veréis!". Y todo el pueblo respondió: "Que su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos". Entonces puso en libertad a Barrabás y les entregó a Jesús, después de azotarlo para que fuera crucificado.

    Palabra del Señor.

    R/. Gloria a Ti, Señor Jesús.

    (Breve silencio)

    Oremos:

    Señor Jesús, Tú eres el Hombre, mostrado ante los ojos de todos los hombres. Nosotros te condenamos porque creemos que somos gente de bien, honestos y bien pensantes. Te condenamos porque lanzamos calumnias contra gente inocente, contra pecadores como nosotros. Porque nos alegramos de las desgracias ajenas, de la caída de nuestros hermanos. Danos, Señor, un corazón limpio, haznos dóciles a tu gracia, infunde tu amor en nuestras vidas. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

    R/. Amén.

    V/. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.

    R/. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo.

    Padrenuestro. Avemaría. Gloria.

Ejercicio del Vía Crucis

  • Ir al Inicio de esta páginaVIII Estación

    Jesús es azotado y coronado de espinas

    Del Evangelio según San Mateo. (27,27-3 1)

    Luego los soldados del gobernador llevaron a Jesús al pretorio y reunieron en tomo a él a toda la tropa. Lo desnudaron, le vistieron una túnica de púrpura, trenzaron una corona de espinas y se la pusieron en la cabeza, y una caña en su mano derecha; y, arrodillándose delante, se burlaban de él, diciendo: "¡Viva el rey de los judíos!". Le escupían y le pegaban con la caña en la cabeza. Después de haberse burlado de él, le quitaron la túnica, le pusieron sus ropas y lo llevaron a crucificar.

    Palabra del Señor.

    R/. Gloria a Ti, Señor Jesús.

    (Breve silencio)

    Oremos:

    Señor Jesús, Rey coronado de espinas, débil y vulnerable, humillado y vejado, líbranos de ofender a alguien más débil que nosotros, líbranos de creernos superiores a los demás, de pensar que tenemos derecho a hacer reproches y a poner orden a nuestro alrededor. Ayúdanos a ejercer el poder y la autoridad que poseemos, por muy pequeños que sean, como tú nos enseñaste: coronado de espinas.

    Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

    R/. Amén.

    V/. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.

    R/. Porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

    Padrenuestro. Avemaría. Gloria.

Ejercicio del Vía Crucis

  • Ir al Inicio de esta páginaIX Estación

    Jesús ayudado por el Cirineo a llevar la cruz

    Del Evangelio según San Lucas. (23, 26-3 1)

    Cuando lo conducían, echaron mano de un tal Simón de Cirene, que venía del campo, y le cargaron la cruz para que la llevara detrás de Jesús. Lo seguía mucha gente del pueblo y mujeres, que se daban golpes de pecho y se lamentaban por él. Jesús se volvió a ellas y les dijo: "Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí; llorad por vosotras y por vuestros hijos, porque vienen días en los que se dirá: Dichosas las estériles, los vientres que no han dado a luz y los pechos que no han amamantado. Entonces comenzarán a decir a las montañas: caed sobre nosotros, y a los collados: Sepultadnos; porque si esto hacen al leño verde, ¿qué no harán al seco?".

    Palabra del Señor.

    R/. Gloria a Ti, Señor Jesús.

    (Breve silencio)

    Oremos:

    A tí, Jesús, destrozado, acabado, Simón de Cirene te ofrece alivio: caminando tras de ti, lleva tu cruz. Pero eres tú, Señor, el verdadero Cirineo de los siglos. Es tuya la invitación: "Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados"; tuya es la afirmación: "Mi yugo es suave y mi carga ligera". En ti, contigo, por ti el peso de la vida se hace ligero equipaje.

    Enséñanos, Maestro bueno, a inclinarnos con amor sobre la aflicción del hombre, a llevar el peso del hermano, a compartir la fatiga de la vida.

    Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

    R/. Amén.

    V/. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.

    R/. Porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

    Padrenuestro. Avemaría. Gloria.

Ejercicio del Vía Crucis

  • Ir al Inicio de esta páginaX Estación

    Jesús es crucificado

    Del Evangelio según San Mateo. (27,33-40)

    Al llegar a un lugar llamado Gólgota (que significa la Calavera) dieron a beber a Jesús vino mezclado con hiel; pero él lo probó y no lo quiso beber. Los que lo crucificaron se repartieron sus vestidos a suerte. Y se sentaron allí para custodiarlo. Sobre su cabeza pusieron la causa de su condena: "Este es Jesús, el rey de los judíos". Con él crucificaron a dos ladrones, uno a la derecha y otro a la izquierda. Los que pasaban por allí le insultaban moviendo la cabeza y diciendo: "¡Tú que destruías el templo y lo reedificabas en tres días, sálvate a ti mismo si eres hijo de Dios, y baja de la cruz".

    Palabra del Señor.

    R/. Gloria a Ti, Señor Jesús.

    (Breve silencio)

    Oremos:

    Oh Cruz de Cristo, solo tú puedes dictar el juicio que nos condena, solo tú nos revelas el loco amor de Dios. Oh Cruz de Cristo, concédenos, en los momentos más difíciles, no caer en la desesperación, sino a tus pies, para que Aquél que fue levantado en tí nos atraiga a todos hacia Él en su paradójica gloria.

    Por nuestro Señor Jesucristo.

    R/. Amén.

    V/. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.

    R/. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo.

    Padrenuestro. Avemaría. Gloria.

Ejercicio del Vía Crucis

  • Ir al Inicio de esta páginaXI Estación

    Jesús promete su Reino al Buen ladrón

    Del Evangelio según San Lucas. (23, 39-43)

    Uno de los criminales crucificados le insultaba diciendo: "¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros". Pero el otro le reprendió diciendo: "¿Ni siquiera temes a Dios tú que estás en el mismo suplicio? Nosotros estamos aquí en justicia, porque recibimos lo que merecen nuestras fechorías; pero éste no ha hecho nada malo". Y decía: "Jesús, acuérdate de mí cuando vengas como rey". Y le contestó: "Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso".

    Palabra del Señor.

    R/. Gloria a Ti, Señor Jesús.

    (Breve silencio)

    Oremos:

    Jesús, cada uno de nosotros es simultáneamente el malhechor que blasfema y el malhechor que cree. Señor, acude en ayuda de mi falta de fe. Estoy clavado en la muerte, sólo me resta gritar: "Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu Reino". Jesús, no sé nada, no comprendo nada en este mundo de horror. Pero Tú vienes a mí, con los brazos abiertos, el corazón abierto, tu sola presencia es mi paraíso.

    "Acuérdate de mí, cuando llegues a tu Reino". Gloria y alabanza a tí, que acoges no a los sanos, sino a los enfermos; que tienes como extraño amigo a un desalmado; que desciendes a los infiernos y liberas a aquellos que se creían condenados y te gritan: "Acuérdate de nosotros, Señor, cuando llegues a tu Reino".

    Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

    R/. Amén.

    V/. Te alabamos, Cristo, y te bendecimos.

    R/. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo.

    Padrenuestro. Avemaría. Gloria.

Ejercicio del Vía Crucis

  • Ir al Inicio de esta páginaXII Estación

    Jesús en la cruz, la madre y el discípulo

    Del Evangelio según San Juan. (19, 25-27)

    Estaban en pie junto a la cruz de Jesús su madre, María de Cleofás, hermana de su madre, y María Magdalena. Jesús, al ver a su madre y junto a ella al discípulo preferido, dijo a su madre: "Mujer, ahí tienes a tu hijo". Luego dijo al discípulo: "Ahí tienes a tu madre". Y desde ese momento el discípulo se la llevó con él.

    Palabra del Señor.

    R/. Gloria a Ti, Señor Jesús.

    (Breve silencio)

    Oremos:

    Mujer, toda ternura, toda belleza. Mujer fuerte y digna, que guardas todas las cosas en tu corazón, ruega por nosotros. Guardiana de la adopción, Madre de todos los hombres, salve, llena de gracia, el Señor está contigo.

    Jesús, haz, que sepamos acoger en nuestra casa, en nuestro amor, la presencia, silenciosa y fecunda, de tu bendita madre. Haznos, como al discípulo que amabas, testigos de la Luz y de la Vida.

    Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

    R/. Amén.

    V/. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.

    R/. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo.

    Padrenuestro. Avemaría. Gloria.

Ejercicio del Vía Crucis

  • Ir al Inicio de esta páginaXIII Estación

    Jesús muere en la cruz

    Del Evangelio según San Mateo. (27, 45-54)

    Desde el mediodía se oscureció toda la tierra hasta las tres de la tarde. Hacia las tres de la tarde Jesús gritó con fuerte voz: "Elí, Elí, lemá sabactaní" (que quiere decir: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?). Algunos de los presentes, al oirlo, decían: "¡Este llama a Elías!". En aquel momento uno de ellos fue corriendo a buscar una esponja, la empapó en vinagre, la puso en una caña y le dió de beber. Los otros decían: "¡Deja! A ver si viene Elías a salvarlo". Y Jesús, dando de nuevo un fuerte grito, expiró.

    Palabra del Señor.

    R/. Gloria a Ti, Señor Jesús.

    (Breve silencio)

Ejercicio del Vía Crucis

  • Ir al Inicio de esta páginaXIV Estación

    Jesús es bajado de la cruz y sepultado

    Del Evangelio según San Mateo. (27, 57-60)

    Al caer la tarde, vino un hombre rico de Arimatea, llamado José, que era también discípulo de Jesús. Se presentó a Pilatos, le pidió el cuerpo de Jesús, y Pilatos mandó que se lo dieran. José tomó el cuerpo, lo envolvió en una sábana limpia y lo depositó en su propio sepulcro nuevo, que había hecho excavar en la roca. Hizo rodar una losa grande para cerrar la puerta del sepulcro y se fue.

    Palabra del Señor.

    R/. Gloria a Ti, Señor Jesús.

    (Breve silencio)

    Oremos:

    Señor Jesús, ahora que tu cuerpo es bajado de la cruz ahora que es sepultado, no nos abandones con tu Espíritu. Dirige tu mirada hacia nosotros, aleja de nosotros la tentación de dudar, de sucumbir al miedo. Estampa tu imagen en el sudario de nuestros corazones, y, José de Arimatea, danos valor para actuar abiertamente con fe y amor.

    Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

    R/. Amén.

    V/. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.

    R/. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo.

    Padrenuestro, Avemaría, Gloria.

LAVS  DEO

Año del Señor de 2008

 

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